Antes de tu primera sesión de Reiki, lee esto…

#1
El Reiki equilibra tu cuerpo, mente y alma al mismo tiempo

El Reiki genera un efecto positivo y, muchas veces, resultados que sorprenden. Crea equilibrio y bienestar en tu cuerpo, mente, emociones y energía.

 

Esto significa que, por ejemplo:

  • aumenta tu energía en general
  • alivia el estrés y los pensamientos excesivos
  • entrega calma y claridad en situaciones difíciles
  • fortalece tu sistema inmunológico
  • mejora la calidad de tu sueño
  • te ayuda a reconectar contigo misma

#2
Mientras más sesiones, mayor es el cambio positivo

La verdadera transformación ocurre cuando recibes varias sesiones y le das continuidad al proceso.

Te recomiendo vivir el ciclo ideal para empezar:

4 sesiones en 4 días seguidas o, al menos, 4 a 5 sesiones dentro de un máximo de dos semanas.

Este ritmo es el más eficaz para empezar, ya que permite cambios profundos — mucho más que una sesión aislada.

Después, puedes continuar con sesiones según tus necesidades (semanales, mensuales, trimestrales, etc.).

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#3
Tu vida no será perfecta (y no tiene que serlo)

El Reiki te ayuda a sanar, crecer, recuperarte, reconectar contigo y encontrar más equilibrio.

Pero la vida siempre incluirá situaciones difíciles, así como momentos muy hermosos.

No se trata de eliminar los desafíos, sino de que no te sobrepasen tanto como antes.

Forman parte de la vida, y con Reiki puedes afrontarlos con más sentido, aceptación, presencia, fuerza, calma y amor.

#4
Sanar a veces abre puertas internas

Es posible que, durante o después de las sesiones, aparezcan emociones o heridas no resueltas. Surgen para que puedas verlas, sentirlas, liberarlas y sanarlas.

Sé paciente contigo: sigue con las sesiones de Reiki y continúa tu camino con amor.

Si sufres de algún tema más crónico (dolor, alergias, ansiedad), a veces los síntomas pueden intensificarse al principio y luego mejorar notablemente o desaparecer por completo.

#5
No necesitas creer para sentir los efectos del Reiki

La mente racional no puede comprender este tipo de trabajo energético, y está bien. El cuerpo siente antes de que la mente lo entienda.

La mayoría de mis clientes perciben la energía físicamente durante sus sesiones.

El Reiki no se trata de fe, sino de experimentar el cambio real en tu propia energía, cuerpo, mente y emociones. Tú misma vas a notar la diferencia.

¿Quieres saber qué dice la ciencia sobre el Reiki? Lee más aquí.

#6
Reiki es un tratamiento complementario

Si necesitas acudir al médico, hazlo.

Si necesitas un psicólogo o psiquiatra, búscalo.

El Reiki no reemplaza estos apoyos; los complementa y siempre potencia tu proceso de sanación y bienestar.

El Reiki nunca es dañino y es compatible con cualquier tratamiento.

#7
Cada proceso de sanación es único

Toma esto en cuenta al leer los testimonios. Muchos procesos se parecen, pero ninguno es igual.

Tú eres única — y también lo son tus heridas, tu historia personal y tu estilo de vida. Por eso, tu proceso de sanación también es único.

Cada sesión de Reiki es 100% personalizada.

El Reiki te ayuda a sanar lo más necesario y urgente en el momento de cada sesión de manera automática e intuitiva.

Lee más de 25 testimonios aquí

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